Un sistema de riego puede funcionar con un simple programador horario, que regará durante períodos de tiempo, previamente fijados.
Utilizando un autómata de telegestión, a parte de poder controlar y modificar los parámetros cómodamente desde cualquier ordenador conectado a Internet podremos:
Regular el riego: A base a períodos de tiempo, volúmenes determinados para cada zona o en base a la lectura de un medidor de humedad del terreno.
Dosificar: Fertilizantes, u otros aditivos midiendo con precisión la cantidad aportada.
Controlar: Todos los elementos de la instalación: Bombas, electro válvulas, niveles en las balsas o en los depósitos de aditivos: todo ello en tiempo real.
Ahorrar agua: Regando lo necesario en cada momento y evitando riegos bajo la lluvia o cuando por cualquier motivo no hace falta regar.