Piscinas Cubiertas

 

 

En la climatización de una piscina cubierta el factor más importantes a tener en cuenta es el control de la humedad. Si la humedad en el recinto es alta y la temperatura exterior baja, caso típico de invierno, los vidrios condensan, esta condensación provoca el goteo de todos los cerramientos  con los problemas de todo tipo que ello origina.

Lo normal en estos casos es recurrir a deshumificadoras, que extraigan el exceso de humedad. El consumo eléctrico de estas máquinas es elevado y no siempre son capaces de lograr el punto de humedad adecuado.

Si la temperatura del aire es similar a la del agua, la evaporación aumenta, lo mismo ocurre si se produce agitación de las láminas del agua por que hay muchos bañistas o por el funcionamiento de jacuccis u otros elementos que originen movimiento de la superficie del agua. Si controlamos la temperatura del aire de una forma rigurosa y logramos que siempre esté por encima de la del agua, reduciremos la evaporación y por tanto la humedad.

Una buena regulación ha de disponer de un sistema de medición de la humedad, lo que nos permitirá aumentar la temperatura del aire cuando esta aumenta y la disminuiremos cuando baje, de esta forma siempre tendremos una atmosfera con temperatura y humedad controlada que evitará la sensación de bochorno y sin condensaciones indeseables.

Para lograr esto, es necesario el disponer de un sistema de control de la temperatura ambiente preciso que contemple estos parámetros y que se adapte a las cambiantes condiciones de la instalación según el uso que de ella se haga. Por ejemplo en las horas en que no funciona la instalación podemos bajar la temperatura y por tanto aumentaremos la humedad hasta el punto justo en el que no se produzcan condensaciones este valor vendrá determinado por la temperatura de rocío en el exterior e interior del edificio.

 

Con una buena regulación obtendremos:

1.-   Un ambiente agradable libre de sensación de bochorno.
2.-    Reducción del consumo eléctrico: Las deshumificadoras pueden llegar a ser innecesarias.
3.-    Evitaremos la condensación en los vidrios de los cerramientos.
4.-    Reduciremos el gasto en calefacción al optimizar la temperatura ambiente.

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